Fin de semana en Praga y 13 centímetros de nieve
Marzo de viene movido nuevamente, así que el viernes a última hora, sin planes previos decidimos pasar el fin de semana en Praga antes del maratónico mes que se viene. Al día siguiente, cargamos el auto con una valija, un par de dispositivos y partimos.
Praga queda a un poco más de 3 horas de Berlín. Ya habíamos ido el año pasado y nos encantó. Lleno de callecitas, con bares y cafés, muchos edificios históricos para recorrer y un montón de propuestas para hacer, Praga es una ciudad hermosa para pasar unos días.

Del año pasado nos habían quedado pendientes echar un vistazo a unas esculturas del artista checo David Černý: La cabeza de Kafka y los infames bebés en la más infame aún torre de televisión de Praga.


Para seguir con la onda artista, además de pasear por el casco antiguo de la ciudad y visitar el reloj astronómico fuimos a Art Prague! la feria de galerías de arte más grande de la república Checa.

Al día siguiente fuimos a conocer unas pista de esquí cerca de Praga, casi en la frontera con Alemania. La idea era conocerlas para pasar unos días completos de esquí, pero no había más nieve! En la web decía que había entre 30 a 40 centímetros de nieve, pero creo que era a lo largo de la pista nomás.

Lucas y Madi esquiaron unas horas pero creo que fueron los últimos visitantes de la pista. Detrás de ellos iban cerrando y guardando todo para la próxima temporada. Mientras ellos disfrutaban de sus merecidos 13 centímetros de nieve, yo disfruté de un delicioso goulash en compania de este amoroso perro que les muestro en la foto.

Un fin de semana completo! Qué hicieron ustedes?